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31 de agosto de 2026
Mónica Rodríguez Coordinadora Aula Emprendimiento Politécnico Vigo
Si queremos que nuestro alumnado se atreva a asumir retos, nosotros también debemos hacerlo. Salir de nuestra zona de confort demuestra que aprender, equivocarse y volver a intentarlo forma parte del crecimiento profesional y personal.
Salir para ampliar la mirada
La comodidad de lo conocido
La realidad es que es maravilloso estar en tu zona de confort. Es es una zona donde sentimos comodidad, donde controlamos, donde ser eficiente resulta fácil y los resultados son exitosos sin apenas esfuerzo. Es ese lugar en el que nos encontramos cuando llevamos años de docencia y que solo lo pone en riesgo algún alumno o alumna o algún grupo que nos reta, nos desafía, hace que salgamos por un ratito fuera de ese espacio confortable que nos hemos construido.
Y es que:
¿Quién quiere salir de casa cuando llueve? ¿Quién quiere navegar con viento en contra? ¿Quién se arriesgaría a cantar sin música que nos acompañe?
La montaña rusa del aprendizaje
Todo reto es enriquecedor se consiga o no, ya que siempre estaremos más cerca de conseguirlo si lo intentamos. Ahora bien, no hay que pensarlo mucho, porque es ir en contra del pensamiento racional. Es como subir en una montaña rusa. En la subida pienso:¿quién me mandó meterme en esto? ¿Qué necesidad? Y luego viene la experiencia, diferente, arriesgada y al final llegamos de nuevo al inicio y lo hacemos con un subidón de adrenalina con el que no contábamos al iniciar el ascenso.
Algo similar ocurre al salir de nuestra zona de confort, quizás con niveles inferiores de adrenalina y mayores de aprendizaje.
Tenemos oportunidades como docentes que son estupendas y que conviene aprovechar para crecer y ampliar nuestra zona de confort.
Estadías en empresas
Una de esas oportunidades son las estadías en empresas. Para los docentes de FP es indispensable estar en contacto con las empresas y con el tejido empresarial del que formará parte nuestro alumnado. Hay que conocer el mundo al que saldrán nuestros jóvenes y en el que le exigiremos profesionalidad, seriedad y buen hacer. En mi caso la experiencia en CaixaBank Dualiza fue muy positiva.El aprendizaje fue excelente, sobre todo en tres claves: colaboración, flexibilidad e implicación.
La colaboración hace que el resultado del trabajo sea excelente. La flexibilidad permite profesionalidad en entornos complejos y aprendizaje continuo. Y la implicación genera profesionales del siglo XXI, personas comprometidas, eficientes y capaces de responder a lo que las empresas necesitan.
Es conocido el dicho africano:”si quieres ir rápido ve solo pero si quieres llegar lejos hazlo acompañada“ y CaixaBank Dualiza lo tiene claro, y llega lejos.
Erasmus +
Otra oportunidad de salir de nuestra zona de confort son las movilidades Erasmus, en este curso tuve ocasión de realizar una movilidad formativa mediante estas becas. El empoderamiento fue tremendo. La convivencia con otros ciudadanos de la UE generó una conciencia europea que en ocasiones se diluye en nuestras regiones de origen. En mi caso, me encantó reconocer los mismos miedos y alegrías en otros colegas de otras tierras europeas, y ver que tenemos el mismo objetivo: facilitar al alumnado de FP la mejor inserción laboral posible, aquella que contribuye a formar trabajadores y trabajadoras felices y realizados en sus puestos. Para ello hay que atravesar momentos complejos, abrir puertas que nos llevan a otros escenarios, a otras zonas menos confortables pero que terminan ampliando nuestra propia comodidad. Los resultados de experiencias de este tipo consiguen que nuestro mundo se amplíe, se enriquezca y que aprendamos aprendiendo. Son resultados espectaculares por los que vale la pena el desafío.
¡Ánimo y sal: hay nuevos aprendizajes esperando por ti!